domingo 20 de mayo de 2007

El asalto a la razón

Al Gore. De candidato presidencial a activista contra el calentamiento global. Ahora, intelectual que diagnostica los grandes males de la democracia. En su reciente libro The Assault on Reason, explica por qué Internet mejora el debate público y las relaciones comunitarias. Voy a permitirme citarle con cierta generosidad, porque su argumento va directo al corazón del problema: el desprecio contemporáneo por el pensamiento racional y cómo las nuevas tecnologías ayudan a superarlo. Qué gran gran presidente se ha perdido este país: alguien capaz de hilvanar ideas complejas y relacionar conceptos novedosos con fluidez y lógica:

"Unfortunately, the legacy of the 20th century's ideologically driven bloodbaths has included a new cynicism about reason itself--because reason was so easily used by propagandists to disguise their impulse to power by cloaking it in clever and seductive intellectual formulations. When people don't have an opportunity to interact on equal terms and test the validity of what they're being "taught" in the light of their own experience and robust, shared dialogue, they naturally begin to resist the assumption that the experts know best.

So the remedy for what ails our democracy is not simply better education (as important as that is) or civic education (as important as that can be), but the re- establishment of a genuine democratic discourse in which individuals can participate in a meaningful way--a conversation of democracy in which meritorious ideas and opinions from individuals do, in fact, evoke a meaningful response.

Fortunately, the Internet has the potential to revitalize the role played by the people in our constitutional framework. It has extremely low entry barriers for individuals. It is the most interactive medium in history and the one with the greatest potential for connecting individuals to one another and to a universe of knowledge. It's a platform for pursuing the truth, and the decentralized creation and distribution of ideas, in the same way that markets are a decentralized mechanism for the creation and distribution of goods and services. It's a platform, in other words, for reason".

Gore es muy consciente de que Internet no está libre de peligros, por supuesto, especialmente debido a que el acceso está controlado por un puñado de operadores de cable y telefonía pero, aún así, se muestra optimista. La razón es que asume que ha llegado el fin de la era de la televisión. La televisión es un medio pasivo que aturde al televidente porque no apela a la capacidad de razonamiento y se consume sin esfuerzo*. Internet, sin embargo, es un medio mucho más complejo que sí requiere participación por parte del usuario, aunque sólo sea para construirse su propio menú informativo por medio de la navegación a través de hipervínculos. La propia naturaleza fragmentaria del discurso online obliga al lector a unificar lo quelee y ve en un todo coherente. La sociedad red despierta esperanzas:

"The democratization of knowledge by the print medium brought the Enlightenment. Now, broadband interconnection is supporting decentralized processes that reinvigorate democracy. We can see it happening before our eyes: As a society, we are getting smarter. Networked democracy is taking hold. You can feel it. We the people--as Lincoln put it, "even we here"--are collectively still the key to the survival of America's democracy."

* Gore es un poco injusto con los medios audiovisuales, de todas maneras. Él mismo ha comprobado los efectos beneficiosos que un buen reportaje televisivo o cinematográfico puede tener sobre las audiencias gracias a su film sobre el calentamiento global, An Inconvenient Truth. En EEUU se sigue haciendo excelente periodismo televisivo, y no sólo gracias a la televisión pública PBS.

domingo 29 de abril de 2007

La magia negra que amenaza al DVD

Image Hosted by ImageShack.us Se llama Vudu y es la nueva sensación tecnológica nacida en Silicon Valley. Un dispositivo que permite bajar películas (previo pago) de videoclubes online y comenzar a verlas inmediatamente en cualquier televisor sin necesidad de engorrosas conexiones ordenador-TV. Sus creadores, que hablan para The New York Times hoy, afirman que será una revolución de impacto superior incluso a la del omnipresente (en Estados Unidos), TiVo, que es básicamente un disco duro que hace posible grabar programas de televisión y verlos cuando a uno le apetezca. Con Vudu, se dice en el reportaje, la Era del Libre Acceso y la Gratificación Instantánea da un paso adelante: el aparato es no sólo eficiente y de interfaz sencilla, sino que se aprovecha de redes P2P para las descargas. No es barato: su precio de salida es de 300 dólares. Pero TiVo enfrentó en su momento el mismo problema y sigue su camino triunfal años después de su nacimiento.

En la industria cinematográfica no hay todavía ninguna voz que anuncie en serio la muerte del DVD, pero los pasos dados últimamente por Netflix (un videoclub online de enorme popularidad que pone en tu hogar uno o más DVDs cada dos o tres días) y Blockbuster, dan alguna pista de por dónde irán los tiros en el futuro: las descargas de películas a través de líneas de alta velocidad, sin necesidad de engorrosos soportes o esperas por culpa de la lentitud del servicio de correos.

lunes 2 de abril de 2007

Metaversos

Los metaversos fueron una de las promesas más audaces de la ciencia ficción de finales del siglo pasado. Snowcrash, Ciudad Permutación o los tempranos esfuerzos de los voluntariosos Bruce Sterling y William Gibson. Pero al igual que pasó el 1984 sin que la policía del pensamiento impusiese su dominio (o sí), y que pasó el 2001 sin que descubriésemos monolitos en la Luna, Internet llegó para quedarse pero la gente sigue viviendo el mundo real con plenitud. O no.

Second Life, el metaverso creado en 2003, dio hace algún tiempo el paso de curiosidad novedosa a fenómeno cultural. Cierto es que no le faltan críticos (como a cualquier otra iniciativa colaborativa, por cierto), y que la cobertura mediática que ha generado ha sido excesiva, pero como experiencia de universo de crecimiento orgánico e incontrolado tiene pocos equivalentes. Reuters tiene incluso un reportero dentro del entorno virtual. Otros medios, como El País, también han hecho sus pinitos. La comunidad Second Life tendrá incluso su propio tabloide sensacionalista.

Second Life despierta mi curiosidad no como mero juego online, sino por sus posiblidades como herramienta educativa. En este reportaje de The New York Times se relata cómo varias universidades norteamericanas han comenzado a adquirir "islas" donde llevar a cabo clases virtuales. Linden Lab, la compañía creadora del programa, cobra unos mil dólares por cada isla, más una cuota por mantenimiento. Las imágenes que acompañan al texto de la noticia son, cuando menos, curiosas. Sarah Robbins, estudiante de doctorado en Ball State University (Indiana), es una de las académicas más activas en el estudio de este lado innovador de las comunidades virtuales. Su sitio personal contiene información de gran interés, incluyendo links a varias de sus conferencias, como la que ofreció en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (Carolina del Norte). Francamente interesante.

lunes 26 de marzo de 2007

Inteligencia natural

Jeff Bezos (Amazon) en vanguardia, de nuevo. Esta vez, en un reportaje en The New York Times, reconociendo los límites de la inteligencia artificial: un ordenador puede resolver millones de operaciones matemáticas en una fracción de segundo pero tener problemas identificando los matices de una única palabra. Los que tenemos esperanzas en la inteligencia artificial prevemos que se llegará a ese punto a medida que comprendamos mejor cómo funciona el procesamiento de información en el cerebro.

Mientras tanto, como dice Bezos, lo mejor es dejar que sean seres humanos quienes realicen ciertas tareas: Amazon Mechanical Turk. Trabaja para Amazon desde casa; recibe unos céntimos por correcciones/ediciones en sus contenidos que los ordenadores no pueden realizar (localizar páginas duplicadas, por ejemplo). Cualquiera puede participar en MTurk, basta con darse de alta, invertir el tiempo que se desee y cobrar unos céntimos por cada objetivo cumplido. Explotación, claman los críticos. Es un hoax para obtener publicidad gratuita, dicen otros. Pero lo cierto es que ya hay gente cobrando cifras mas o menos razonables. La pregunta clave es por qué querría alguien dedicarse voluntariamente a trabajos que son en no pocas ocasiones tediosas. Web 2.0 (se considere tal denominación un mero eslogan o no), en estado puro, de todas maneras.

Más información aquí, aquí y aquí.

jueves 22 de marzo de 2007

Tecnología y periodismo

¿Por qué no hay apenas periodistas en las novelas sobre el futuro cercano? El cyberpunk se percató hace tiempo de un axioma que hoy parece obvio:en un tiempo en el que cualquiera puede convertirse en comunicador, en storyteller, como dicen los angloparlantes, y en el que los lectores alcanzan a las fuentes primarias a golpe de ratón sin necesidad apenas de intermediarios, el sentido de la existencia de profesionales de la noticia se quiebra.

Las propuestas para redefinir el rol del periodista en el presente hipertecnológico son variadas y a veces contradictorias entre sí. Las más interesantes vienen de aquéllos que hacen hincapié en la necesidad de que la profesión se someta a un reciclaje profundo que permita aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías. La expresión computer-assisted reporting fue popularizada hace ya años por el profesor Philip Meyer en su libro Precision Journalism. Meyer no hablaba apenas de ordenadores y software (se centraba en la investigación sociológica aplicada a historias de actualidad y de investigación), pero recalcaba la importancia de que los periodistas tuviesen una formación sólida en el manejo de datos estadísticos y su tratamiento informático. Una herejía en los tiempos en que el libro fue escrito.

Esta tendencia tiene sus detractores. La historia de la relación entre tecnología y periodismo es agridulce. El periodismo escrito, el que se hace en los diarios, por tradición, es una de las profesiones más alérgicas a la innovación y los cambios metodológicos y organizativos. La imagen del periodista que hasta hace pocos años se transmitía en las escuelas profesionales era la de alguien que, armado únicamente de bloc de notas, bolígrafo (y procesador de texto, en el mejor de los casos), comunicaba todos los días los hechos más relevantes a sus lectores. Una visión idílica que se resquebrajó cuando alguien comenzó a mencionar palabras como “medios en línea”, “weblogs”, “periodismo ciudadano” o “multimedia”.

El panorama está cambiando. Hoy ya no es un pecado hablar de la tendencia a contratar periodistas-programadores, como hace este artículo de la PBS norteamericana, en el que se destacan las inmensas posibilidades que ofrece la combinación de complejas aplicaciones de visualización de datos, el dominio de la programación y las habilidades más tradicionales del periodismo. Online Journalism Review, en este otro texto, adopta un enfoque similar. Tim O´Reilly, por su parte, se hace eco del murmullo de la marea. La ciencia ficción de futuro cercano no ha hecho caso apenas a los periodistas. La revancha será que una nueva generación de profesionales se embarque en un futuro de ciencia ficción.

lunes 19 de marzo de 2007

Reflexiones desde Belzagor

Belzagor es el gran protagonista de la mejor novela del escritor norteamericano de ciencia ficción Robert Silverberg, 'Regreso a Belzagor'. El hecho de que los habitantes de Belzagor, nildores y sulidores, carezcan de tecnología afectará al contenido de este blog: una mirada no tecnológica a un día a día cargado de innovaciones.