lunes, 26 de marzo de 2007

Inteligencia natural

Jeff Bezos (Amazon) en vanguardia, de nuevo. Esta vez, en un reportaje en The New York Times, reconociendo los límites de la inteligencia artificial: un ordenador puede resolver millones de operaciones matemáticas en una fracción de segundo pero tener problemas identificando los matices de una única palabra. Los que tenemos esperanzas en la inteligencia artificial prevemos que se llegará a ese punto a medida que comprendamos mejor cómo funciona el procesamiento de información en el cerebro.

Mientras tanto, como dice Bezos, lo mejor es dejar que sean seres humanos quienes realicen ciertas tareas: Amazon Mechanical Turk. Trabaja para Amazon desde casa; recibe unos céntimos por correcciones/ediciones en sus contenidos que los ordenadores no pueden realizar (localizar páginas duplicadas, por ejemplo). Cualquiera puede participar en MTurk, basta con darse de alta, invertir el tiempo que se desee y cobrar unos céntimos por cada objetivo cumplido. Explotación, claman los críticos. Es un hoax para obtener publicidad gratuita, dicen otros. Pero lo cierto es que ya hay gente cobrando cifras mas o menos razonables. La pregunta clave es por qué querría alguien dedicarse voluntariamente a trabajos que son en no pocas ocasiones tediosas. Web 2.0 (se considere tal denominación un mero eslogan o no), en estado puro, de todas maneras.

Más información aquí, aquí y aquí.

jueves, 22 de marzo de 2007

Tecnología y periodismo

¿Por qué no hay apenas periodistas en las novelas sobre el futuro cercano? El cyberpunk se percató hace tiempo de un axioma que hoy parece obvio:en un tiempo en el que cualquiera puede convertirse en comunicador, en storyteller, como dicen los angloparlantes, y en el que los lectores alcanzan a las fuentes primarias a golpe de ratón sin necesidad apenas de intermediarios, el sentido de la existencia de profesionales de la noticia se quiebra.

Las propuestas para redefinir el rol del periodista en el presente hipertecnológico son variadas y a veces contradictorias entre sí. Las más interesantes vienen de aquéllos que hacen hincapié en la necesidad de que la profesión se someta a un reciclaje profundo que permita aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías. La expresión computer-assisted reporting fue popularizada hace ya años por el profesor Philip Meyer en su libro Precision Journalism. Meyer no hablaba apenas de ordenadores y software (se centraba en la investigación sociológica aplicada a historias de actualidad y de investigación), pero recalcaba la importancia de que los periodistas tuviesen una formación sólida en el manejo de datos estadísticos y su tratamiento informático. Una herejía en los tiempos en que el libro fue escrito.

Esta tendencia tiene sus detractores. La historia de la relación entre tecnología y periodismo es agridulce. El periodismo escrito, el que se hace en los diarios, por tradición, es una de las profesiones más alérgicas a la innovación y los cambios metodológicos y organizativos. La imagen del periodista que hasta hace pocos años se transmitía en las escuelas profesionales era la de alguien que, armado únicamente de bloc de notas, bolígrafo (y procesador de texto, en el mejor de los casos), comunicaba todos los días los hechos más relevantes a sus lectores. Una visión idílica que se resquebrajó cuando alguien comenzó a mencionar palabras como “medios en línea”, “weblogs”, “periodismo ciudadano” o “multimedia”.

El panorama está cambiando. Hoy ya no es un pecado hablar de la tendencia a contratar periodistas-programadores, como hace este artículo de la PBS norteamericana, en el que se destacan las inmensas posibilidades que ofrece la combinación de complejas aplicaciones de visualización de datos, el dominio de la programación y las habilidades más tradicionales del periodismo. Online Journalism Review, en este otro texto, adopta un enfoque similar. Tim O´Reilly, por su parte, se hace eco del murmullo de la marea. La ciencia ficción de futuro cercano no ha hecho caso apenas a los periodistas. La revancha será que una nueva generación de profesionales se embarque en un futuro de ciencia ficción.

lunes, 19 de marzo de 2007

Reflexiones desde Belzagor

Belzagor es el gran protagonista de la mejor novela del escritor norteamericano de ciencia ficción Robert Silverberg, 'Regreso a Belzagor'. El hecho de que los habitantes de Belzagor, nildores y sulidores, carezcan de tecnología afectará al contenido de este blog: una mirada no tecnológica a un día a día cargado de innovaciones.